(18 de febrero de 2026) Febrero es el Mes Americano del Corazón y supone un recordatorio fundamental y oportuno de la importancia de dar prioridad a la salud cardiovascular, prestando atención a un dato que muchas personas pasan por alto: la presión arterial. ¿Por qué es importante? La presión arterial alta, o hipertensión, es la principal causa de enfermedades cardíacas, y una de cada cuatro muertes en Estados Unidos está relacionada con ellas.
A menudo denominada «el asesino silencioso», la hipertensión arterial afecta a casi la mitad de los adultos estadounidenses, con frecuencia sin síntomas apreciables. Sin revisiones periódicas, muchas personas no se dan cuenta de que hay un problema hasta que ya se han producido daños graves. La buena noticia es que los controles periódicos de la presión arterial son una de las formas más sencillas y eficaces de prevenir las enfermedades cardiovasculares.
Lo que revela tu presión arterial
La presión arterial mide la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cuando esa fuerza es demasiado elevada durante un tiempo prolongado, daña de forma silenciosa los vasos que transportan oxígeno y nutrientes por todo el cuerpo. Con el tiempo, esta tensión endurece las arterias, debilita las paredes de los vasos y obliga al corazón a trabajar más de lo que debería.
Las revisiones periódicas pueden detectar signos de alerta tempranos de:
- Enfermedades cardíacas: la hipertensión arterial persistente supone una carga adicional para el corazón, lo que aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca y de infarto.
- Accidente cerebrovascular: los vasos sanguíneos dañados o debilitados del cerebro aumentan el riesgo de que se produzcan obstrucciones o hemorragias.
- Enfermedad renal: La hipertensión arterial es una de las principales causas de daño renal.
- Problemas de visión: Los delicados vasos sanguíneos de los ojos son especialmente vulnerables a la presión elevada.
Controlar eficazmente la hipertensión arterial puede reducir el riesgo de sufrir episodios cardíacos graves en más de un 20 %. Incluso un cambio modesto, como reducir la presión arterial en tan solo 10 puntos, puede reducir el riesgo de sufrir un ictus en casi un tercio. No se trata de pequeñas mejoras. Son diferencias que salvan vidas.
¿A quiénes se les debe realizar la prueba?
Se recomienda que todos los adultos se sometan a controles de la presión arterial, desde el inicio de la edad adulta. Lo ideal es que todas las personas se midan la presión arterial al menos cada dos años, y con mayor frecuencia si han tenido valores elevados en el pasado o si presentan factores de riesgo como diabetes, enfermedad renal, tabaquismo o antecedentes familiares de problemas cardíacos.
Un pequeño paso con un gran impacto
Este Mes del Corazón, dedica unos minutos a hacerte un chequeo: en la consulta de tu médico, en un evento comunitario, en una farmacia local o incluso en casa si tienes un tensiómetro. Es rápido, indoloro y una de las herramientas más eficaces de las que dispones para cuidar tu salud. Para obtener más información, visita la página web de la Asociación Americana del Corazón en heart.org o consulta los recursos sobre enfermedades cardíacas de los CDC en cdc.gov/heart-disease.
Tu corazón trabaja sin descanso por ti. Este mes de febrero, tómate un momento para devolverle el favor.
El Dr. Christopher Ottiano es director médico interino y director médico de Neighborhood Plan of Rhode Island